REGLA Y EMBARAZO DESPUÉS DE UN ABORTO. VISITA A URGENCIAS.

Como os anuncié la semana pasada…¡estamos esperando un bebé! Hoy os voy a contar cómo fue el proceso desde que tuve el aborto bioquímico el 14 de septiembre de 2016 y cómo me quedé embarazada con la siguiente regla el 14 de octubre… ¡a la primera!

Después del aborto toda mi preocupación era cuándo vendría la regla. Tuve la suerte de que no tuvieron que hacerme legrado ni nada así que el médico nos dijo que sólo teníamos que esperar a la siguiente regla para volver a intentarlo. Sinceramente, después del palo que supone un aborto mi mente se llenó de pensamientos negativos, de miedos, de vete a saber tú si se ha quedado todo bien ahí dentro… Por suerte, a los 30 días apareció, normalita, como todas y luego vino el ansia del “momento ovulación”. Yo reconozco que lo he hecho siempre a ojímetro, con Pichí ni si quiera me fijaba en flujos ni en nada y después de tenerla ya había empezado a observar mi cuerpo pero en plan “por encima” nada de gráficas, ni temperaturas, ni aplicaciones. Cual fue mi sorpresa que el día 9 después de la regla (se supone que yo ovulaba alrededor del 15 ó 16) me dio la sensación de que estaba ovulando por eso del flujo clara de huevo. Qué estrés. Pensé que se nos había pasado la oportunidad y, juro que estaba segura de que ese mes no habíamos acertado. De hecho a día de hoy sigo asombrada de haberlo hecho porque sólo probamos suerte 3 veces ese mes por eso de que yo pensaba que se nos había escapado el ovulillo. Pero no.

Cuando llevaba dos días de retraso empecé a plantearme haber podido acertar aunque con miles de pensamientos negativos en la cabeza. Los médicos te dicen que es cuestión de mala suerte y lo sabes, pero ¿acaso no hay gente que tiene mucha mala suerte? ¿Y si me volvía a pasar? Además me quedó un poco de trauma con el tema test de embarazo y me daba pavor hacerme uno. Al tercer día por la tarde ya lo compramos para hacerlo a la mañana siguiente porque quería asegurarme de que salía una raya fuerte y no arriesgarme a que saliese flojita por usar la orina de media tarde. Así que aguantamos.

Por la noche comencé con unos pinchazos en el lado derecho que nunca había sentido. Iban y venían, eran dolores musculares pero mi cabeza empezó a maquinar : “embarazo ectópico, ya está, como justo lo hicimos casi al final de la ovulación se ha quedado ahí enquistado”. Así estaba mi cabeza, para que os hagáis una idea. Me acosté y parecía que se me pasaba hasta que a las 3 de la mañana me desperté del dolor y nos fuimos a urgencias, sin paños calientes.

Nos llevamos a Pichí que se desveló, se quedó fuera con Alma de Papi y yo a pasar de nuevo sola por el trago de urgencias. Esta vez como no tenía test que me confirmase el embarazo me mandaron a urgencias generales. Me exploró una médico que me apretó la barriga y yo no sabía decirle dónde me dolía porque era un dolor que nacía de dentro. Me miraba como si o no tuviese nada mejor que hacer que ir a fastidiarla a las 4 de la mañana.

-Y dices que puedes estar embarazada.

-Sí, probablemente, porque tengo 4 días de retraso.

-¿De cuánto son tus ciclos?

-De 29 días.

-¿Última regla?

-El 14 de octubre.

-Entonces no son 4 días son 2.

Un amor de mujer, vamos. Que tengo 30 años no 15, sabré yo si puedo estar embarazada o no, en fin.

Me hicieron unos análisis y me chutaron paracetamol. Menos mal que me tocó una enfermera que fue mi ángel de la guarda. Me vio llorar porque me dijeron que tenía que esperar una hora ahí sola y a oscuras, le dije que estaba mi hija fuera y me dijo que me fuese con ella y con AlmadePapi y que me llamaban por megafonía. Estuvo pendiente de mí todo el rato, madre mía, cómo se agradecen esos detallazos en esos momentos.

Cuando tuvieron los resultados la médico me confirmó el embarazo. No bailé una jota aragonesa allí mismo porque estaba preocupada por si algo iba mal pero con ganas me quedé, la verdad. Me derivaron a urgencias obstétricas y tuve que subir a la sala maldita. Pero esta vez vinieron Pichí y AlmadePapi conmigo porque él se negaba a dejarme sola. Ays, cómo le quiero.

Y ya, una vez dentro, pude respirar. Descartaron el embarazo ectópico y me comentaron que si lo hubiese sido no se me hubiera pasado el dolor sólo con el paracetamol. Me enseñaron el saquito aunque aún no había embrión porque era muy prontito pero todos sonreían y nos felicitaban. Yo me asombraba un poco de que todos diesen por hecho que todo iba a ir bien, era una saco de miedos todavía y aunque van pasando las semanas reconozco que voy más con pies de plomo que en el embarazo de Pichí.

¿Y vosotras, habéis pasado por algo similar? ¿Os resultó fácil quedaros embarazadas después de un aborto?

VOLVER

Ays, vuelvo a ser mujer. Lo digo con una sonrisa tímida, como cuando me vino la regla la primera vez, con doce años.

Y es que es una sensación extraña. Por un lado es como volver a ser yo, la de antes, me reafirma como la mujer que soy. Me da tranquilidad saber que todo vuelve a ser como antes (hay mujeres a las que les vuelve a venir al mes de dar a luz o que tardan más de un año), que todo sigue bien después del embarazo y el parto, a nivel físico me refiero, y de que cuando queramos nos podemos poner a buscar el hermanito (jeje, Alma de Papi que no te dé un ataque que todavía nos queda un tiempo).

Por otro me da pereza, la verdad, volver a estar pendiente de calendarios, y tengo un poco de curiosidad por saber si la cosa seguirá siendo tan matemática como siempre había sido en mí.

Y por otro pienso que ha pasado una etapa. Que hace 18 meses y medio empezaba el mejor y más importante momento de mi vida (hasta ahora) y que pasé de ser yo a una futura mami durante el embarazo y la mamá de alguien cuando nació Pichí. Y ahora soy una mamá y aparte me siento más mujer. Me dan ganas de pintarme los labios y ponerme unos tacones jeje.

Y lo que me sorprende es cómo he cambiado. Antes (me doy cuenta ahora) atendía bastante poco a las señales de mi cuerpo. Ahora, 18 meses y medio después, me imaginaba que ya me quedaba poco. Después de leeros a tantas de vosotras hablando de síntomas de embarazos frustrados, de ovulaciones y todas esas cosas veo que, sin darme cuenta, he aprendido. Y me voy conociendo mejor a mí misma. Estuve la semana pasada con dolor en el pecho cuando Pichí mamaba. Pensé que era por los dientes pero de repente algo se me cruzó y me lo imaginé.

Hace 18 meses y medio no hubiese hablado ni mucho menos como hablo ahora. Me siento consciente de mí misma y de mi condición de mamá y de mujer. La maternidad consciente que tanto me gusta. Y me siento un poquito más orgullosa de mí.

¿Y vosotras? ¿Vivís la maternidad de una manera consciente? ¿Tardasteis mucho en volver a “ser mujeres”?