SILLA PARA AUTOMÓVIL ACM ( PARTE 2): LA COMPRA

Después del despropósito de la búsqueda de una silla de coche acm en las grandes superficies, encontré buceando por internet este post. En él recomendaban dos sitios especializados y fuimos al que más cerca queda de casa: NORDIC BABY.

Sonreí cuando el chico que nos atendió nos dijo que ellos allí no trabajaban las sillas a favor de la marcha (después de oír en todos los demás que las que no trabajaban eran las en contra de la marcha).

Después de explicarle nuestras necesidades él nos recomendó una silla y nos la explicó paso a paso. Todas las dudas que teníamos y que nadie había sabido solucionárnoslas él nos las explicó. Además nos dijo que ellos nos la instalaban y nos explicaban cómo funcionaba todo para asegurarse de una correcta colocación.

Fuimos el otro día y ya la tenemos instalada en el coche. La chica estuvo con Alma de Papi mano a mano durante media hora, explicándole cómo se instalaba y dejándole a él que la pusiese y la quitase. Una maravilla. Según montamos a Pichí se echó una siestita para estrenarla. La verdad que de ancha es igual que el huevito, la verdad. Yo voy sentada atrás en el asiento del centro y sin ningún problema. El asiento del copiloto queda un poquito echado hacia delante, pero vamos, sigue cabiendo un adulto normal.

Salimos encantados. Con la sensación de que nos hemos gastado el dinero en una buena silla y en una buena tienda.

Al final la silla que nos recomendaron fue la Klippan Kiss (grupos 0 y 1). Si nuestro huevito hubiese sido 0+ (hasta 13 kilos) podríamos haber comprado la Klippan Triofix que es (1 2 y3) y así no hay que comprar más sillas. Por suerte, la silla del grupo 2 sí que la tenemos. Elegimos el reductor de color beige porque el chico nos comentó que era el de verano, con lo cual la tela era más transpirable y que, aunque lo hay en varios colores que, como consejo, eligiésemos un color que contrastase con la silla porque así, en caso de accidente llama más la atención para localizar al niño. Y de regalo, nos dieron un espejito para poner en el asiento de atrás para que el conductor pueda ver a la niña. Todo por 440 euros (que pensé que iba a ser más después de ver una Romer a 550 euros en el Corte Inglés).Nuestra sillita instalada!

Lo que escribo no es patrocinado ni mucho menos ya que ni si quiera les dije que tenía un blog (me parece ridículamente pequeño comparado con otros que hay por ahí y que realmente mueven la opinión de las masas jeje) pero una de las cosas que más me gusta de escribir por aquí es que puedes dejar clara y sinceramente tu opinión sobre lo que te dé la gana. Y ésta es la mía.

ENCONTRÉ EL SENTIDO DE LA VIDA: ES PARA EL OTRO LADO