EL PASO DE LA CUNA A LA CAMA

¡Pichí se nos hace mayor! Y es que entre que este es el año de los cambios (cama, pañal, cole) y que tenemos encargado al hermanito veo cada vez a mi niña de 27 meses hecha toda una grandota.

Como os digo, con esto del preñamiento del segundo (seguimos sin saber qué narices esconde entre sus piernecillas jeje), tenemos las alarmas preparadas para ir planteándole a Pichí poquito a poco los cambios que tienen que ir pasando. El primero por el que hemos optado es por el de pasarla de la cuna a la cama de su habitación.

La verdad que el cambio nos parecía bastante asequible porque su rutina de dormir consiste en tomar el pecho en la cama marital y una vez que se queda dormida la pasábamos a la cuna pegadita a mi lado. La mayoría de las noches o no se despierta o se despierta un par de veces durmiéndose normalmente rápido así que el cambio era ver qué tal se adaptaba al nuevo espacio de la cama y a si nosotros la oiríamos desde su habitación.

Mis miedos eran que con tooodo lo que se mueve se diese algún golpe contra el gotelé o que se cayese de la cama incluso. Por eso preparamos bien la camita y fuimos probando poco a poco. Pusimos una barandilla acolchadita, una almohada en la parte del cabecero y preparamos su super colcha de la Princesa Sofía. Ella nos ayudó a hacer la cama y enseguida se quiso meter dentro, pidió un cuento y tan contenta. Eso a las 7 de la tarde jajaja.

Y luego, para mi tranquilidad probamos una semanita a que sólo durmiese la siesta allí en la cama. Al ser un periodo de sueño más corto yo me quedaba más tranquila si veía que no se despertaba muy retorcida o no se caía de la cama. ¡Y fenomenal!

Pasada esa semana ya el viernes pasado decidimos que durmiese toda la noche en su cama. La verdad que pese a que ha tenido despertares solita en su habitación nos llama, la oímos (más Alma de Papi que yo, todo hay que decirlo que estoy con un insomnio que me tiene fundida) y, sobre todo, no se asusta y se duerme rápido.

La verdad que plantear los cambios cuando los nenes están preparados es lo más tranquilizador del mundo porque al final sale siempre bien. Yo me siento un poco rara al no tenerla en la misma habitación pero me alegra que poquito a poco vaya teniendo su independencia y la acepte tan bien. Ahora dejaremos pasar un tiempecillo e intentaremos seguir ayudándola a hacerse un poquito más mayor, ¡que nos quedan muchos retos todavía!

¿Qué tal se os dio el paso de la cuna a la cama de vuestros hijos? ¿Qué edad tenían cuando lo hicisteis? ¿Qué os resultó lo más difícil?

¿POR QUÉ NO QUIERE DORMIRSE Y CUÁNDO SE DORMIRÁ SOLITA?

Éstas son las dos preguntas que últimamente planean por nuestra casa.

Pichí siempre ha sido una niña de acostarse tarde, y con “tarde” quiero decir “tarde”, o sea que a partir de las 23:00 o así es cuando empezamos a movilizarnos para irnos a la cama. Con el último cambio de hora, que en esta casa siempre nos trae de cabeza, conseguimos empezar a recogernos a las 22:40 pero… de un tiempo a esta parte no hay quien la deje dormida antes de las 12:30… ¡¡¡las 12:30!!!  Así ya no quedan ganas de nada. Y es que cuando apagamos la luz de la habitación ella dice “laluuuuz” y la enciende. Y no quiere dormirse pese a estar muerta de sueño. Cuando está muy cansada lo que hace es llorar, un lloro que ya nos conocemos y que suele cesar ante la pregunta: ¿Quieres tetilla y a dormir? Y ella dice que sí y se duerme tomando pecho.

Lo que me lleva a la pregunta número 2. ¿Cuándo narices se dormirá mi niña sola, de eso que la tumbas en la cuna y se le caen los ojos y se duerme? Hace unos días vi a una niña algo más pequeña que Pichí quedándose dormida sola, sin teta, sin carro, sin meneos, sin música… mientras su madre y yo hablábamos ella sabía que era la hora de su siesta, se tumbó en la cuna, de vez en cuando daba alguna vuelta y tras 15 minutos o así nos asomamos y estaba sopa. Os juro que pensé que eso los niños no lo hacían, que eran cuentos de viejas y que a todos los niños había que menearlos o darles teta o biberón para dormirse… ¡ays, qué desengaño!

Bien, el caso es que yo me imagino que pasará. Tengo claro que esto de la maternidad, los bebés y los niños va por etapas y que no ves el momento en que puedan cambiar pero al final lo hacen y de pronto un día cogen su rutina de la siesta y todo se vuelve menos caótico, o juegan solitos o se visten solitos etc etc. Pero es que ahora estamos en ese momento de no verle el fin y supongo que los trasnoches de Pichí se acabarán en cuanto empiece el cole en septiembre y tenga que madrugar pero… ¿tendré que dormirla también a la teta durante media hora? ¿Hasta cuándo? Pufff… ¿alguna que haya pasado por lo mismo? ¿Vuestros hijos eran de los que se dormían solos o tenías que dormirles?

LOS 18 MESES DE PICHÍ

Hacía tiempo que no me ponía a describir cómo va cambiando Pichí y se me ponen los ojos como platos cuando leo las cositas que hacía a los 8 meses, a los 9, a los 10, a los 11, al año… es increíble cómo cambian en 6 meses (pienso en las Navidades y es increíble lo que le ha cundido para crecer jeje) y es que además, en este último mes he notado que, sobre todo a nivel de lenguaje expresivo el desarrollo es un no parar.

*A nivel motor:

Pichí se mueve para donde quiere, corre y sube y baja escaleras esto último con un poco de ayuda si la escalera es grande si no si que salva pequeños obstáculos. Se quiere subir a tooodo escalón que ve así que nuestros paseos se hacen un poco largos. Le encanta correr y ya si es en cuesta ni te digo, se parte de risa. Sube y baja del sofá sola, hace la voltereta con nuestra ayuda en la cama… en fin, parece que no ha heredado mi flexibilidad de palo de escoba yujuuu ( a ver si ella aprueba gimnasia jeje).

 

*Dientes:

Hemos perdido la cuenta de los que tiene ya. Hubo parón hasta los 16 meses o así que tenía las encías muy inflamadas y le han ido saliendo un montón de poquitos poco a poco.

 

*Alimentación:

¡Come de todo! Excepto frutos secos, marisco y carnes crudas. El resto lo ha probado todo y encima se lo come fenomenal (ella solita con su cuchara o su tenedor y bastante decentemente). Le encanta el tomate, la paella y las patatas en todas sus variantes. Eso sí, leche de vaca toma bastante poca (queso y yogur sí) en plan ni un dedito de la taza pero como seguimos con lactancia materna no hay problema.

 

*Sueño:

Ahí vamos. Parece que llevamos desde los 15 meses con una rutina bastante aceptable en la que duerme de 23:30 a 9:15 (o 10:00, 10:30 depende del día) y luego se echa una siestaza de 2 horitas entre las 16:30 y las 18:30. A veces es menos y las horas varían un poquito pero en general es bastante predecible de lunes a viernes (cuando hay jaleo el fin de semana no se sabe por dónde va a salir). Despertares nocturnos normalmente tiene uno aunque también tenemos días chungos de desvelarse, de despertarse dos o tres veces….qué os voy a contar.

 

*Comunicación:

– Entiende premisas sencillas y complejas (cualquier día me trae el “este” que está en el “ese”).

– Dice bastantes palabras: agua, papá, mamá, yaya, guagua, teta,  to (para “roto”), tata (para “caca”), bobo (para “globo”). También se sabe los nombres de sus dos niños favoritos y no son precisamente fáciles de decir, pero oye, los dice perfectos. Hasta aquí en español, que la tía dice “aaay” señalándose los ojos y “mou” señalando la boca.

– Ya dice no cuando es no y sí cuando es sí. Hemos pasado una etapa cachondísima en la que le preguntabas ¿quieres galleta? Y ella verbalizaba un no clarísimo y decía que sí con la cabeza. Era que sí, menos mal que su santa madre la iba traduciendo todo el rato.

-Tiene vocabulario para dar y tomar, sabe los sonidos de los animales, las partes del cuerpo, las comidas…

*Juego:

-Creo que jugar con otros niños es lo que más le gusta en este mundo. Le da igual que sean pequeños o mayores, se pone a correr detrás de ellos y a un pilla-pilla no se resiste nadie (en serio, la he visto meterse en el bote a un niño hecho y derecho de 9 años). Eso y correr detrás de la pelota. Se lo pasa pipa.

– En casa le gustan las pompas, pasearse con el carrito de las muñecas para arriba y para abajo, ver cuentos, bailotear cualquier música, montar una casita con bolas que tenemos y meterse dentro, asomarse…

*Personalidad:

Pichí es una niña muy cariñosa, de las que da besos espontáneos a las personas que quiere (esto incluye cualquier niño en el parque que de pronto le caiga en gracia). Sólo se enfada cuando está cansada o tiene sueño y de momento no pega, ni empuja, ni quita los juguetes de mala gana ni aunque se los quiten a ella. Se pone “pelusona” cuando Alma de Papi y yo nos damos besos y entonces me llama “mamaaaaa, mamaaaaa” para que vaya a darle besos a ella. Le encantan los “besos de sándwich” que le damos Alma de Papi y yo, uno por cada lado. Es curiosa y da la sensación de que bastante extrovertida, no tiene problema para acercarse a cualquiera y “contarle sus cosas” o de probar cosas nuevas. Se levanta con una sonrisa, ya dando besos y su abuelo es su debilidad ( y eso que no es al que más ve de todos). Tiene cosquillas en los pies y en las costillas y su animal preferido es el mono.

 

Madre mía, según escribo esto me doy cuenta de que lo que cuento ya no son cositas de bebé sino de una niña mayor, que juega, se entretiene, se relaciona y deja ver su personalidad.

Creo que no puedo enamorarme más.

UNA MALA NOCHE

Todo empieza cuando, a las 23:30 ya en la cama dándole el pecho a Pichí calculo que se dormirá pronto y yo podré acostarme a eso de las 12 o 12 y algo. Supongo que se dormirá pronto porque han tenido a bien llamar al teléfono fijo de cada a las 5 de la tarde y la han despertado a media siesta (miento, ha dormido 45 minutos cuando suele dormir casi dos horas). Con lo que me quita a mi el sueño su sueño diurno. Pero bueno, supongo que estará cansada.

¡Bueeeno! Parece que le ha costado un poquito pero son las 12 menos 5 y la dejo en la cuna y no se despierta, ¡yuju! Me vengo arriba, quizá pueda hasta invertir 20 minutitos en el ordenador… ays, no… que hay que fregar la cocina, que después de un puente de 3 días está cochina, cochina…

Venga, friego, rapidito, son las 12 y cinco. ¡Qué suerte, 15 minutitos de ordenador!

12:15. Alma de Papi tira de la cadena del baño. Pichí llora. Ale, vamos pa´allá. Teta. 10 minutos y se queda sopa.

12:30. Apago el ordenador deprisa y corriendo y de puntillas, casi volando sobre el suelo de casa llego a la habitación sin hacer ruido. Me tumbo en la cama. Aaaaah, que gustito… A ver si me duermo rápido. Alma de Papi enciende la ducha. Pichí se despierta. Teta otra vez. Esta vez tarda casi 20 minutos en dormirse.

1:00 ¡Por fin! ¡Durmamos que es gerundio!!

6:00 Despertador de Alma de Papi que de paso me despierta a Pichí también. ¡¡Alegría!!… Como sé que a esas horas después de tomar el pecho se despierta al echarla en la cuna preparo la camita para practicar este colecho madrugador. Pichí se mueve mucho, se destapa, hace el pino con la teta en la boca… no parece que se vaya a dormir. “¿Quieres de la otra teta?” pregunto con el hilo de voz de las 6 de la mañana. “mm” me dice la niña que sí con la cabeza. Cambio de lado. Venga, a ver si es que se ha quedado con hambre.

6:45 Parece que se mueve menos. A ver si hay suerte y nos dormimos. Jo, y con suerte se despierta pasadas las 10 y a lo mejor hasta descanso, ¡qué lujo!.Bajo la guardia y me quedo medio grogui…

6:55 (Sí, sólo han pasado 10 minutos) Me despierta un codo de bebé clavándose en mi tráquea. No es un despertar agradable, os lo aseguro. Ahí ya me enfado. ¡Venga, hija, hay que dormir! Pero veo que no. Me la llevo al carrito. “Wish you were here” de Pink Floyd suena en Youtube y trato de concentrarme en la música para no enfadarme más porque llevo una hora danzando, porque me duele la tráquea, porque tengo frío, porque muevo el carro y levanta más aire y tengo más frío, porque me asomo al carrito y ahí está, la niña mirándomeeeee con los ojos como platossssss….

7:10 Teta en la cama.

7:15 Increpo a Alma de Papi por hacer ruido, por no ayudar, por tener que apañarme yo sola. Él se va a currar. Encima te quedas con mal cuerpo por la discusión.

7:25 Pink Floyd en el carro.

7:40 Me llevan los demonios. Decido meterme en la cama y le digo a Pichí “yo me voy a dormir, tú misma”. Ella lo intenta, se echa sobre la almohada, parece que se va a quedar dormida pero al rato se levanta. Yo le repito “ a dormir, Pichí”. Me trepa, me araña la barriga porque no le hemos cortado las uñas, me pellizca mientras mama…

7:55 “ A dormir” le ruego de nuevo. Se apoya en la almohada. Contengo la respiración. Tiene los ojitos cerrados. Pasa un tiempo prudencial y, efectivamente, dos horas después, Pichí ha caído frita. Las lágrimas me resbalan por las mejillas. Y lo peor es que aún me cuesta dormirme, porque claro, dos horas desvelada son muchas horas…

¿Habéis tenido alguna vez una mala noche?

COSAS QUE MI HIJA NO HACE CON UN AÑO

Me considero una madre realista, bastante consciente del desarrollo normal (normotípico como nos gusta decirlo a los psicólogos) aunque reconozco que, hasta que he tenido a Pichí mi atención se centraba más en el desarrollo de los niños con necesidades especiales debido a mi trabajo. Por eso y por las leyendas urbanas, los conocimientos populares y las opiniones de la calle me llamó la atención que para la celebración de su primer añito Pichí no hiciese ninguna de las cosas que voy a comentar:

No sabe soplar. Pues sí, mira tú, algo tan tonto,no se me ocurrió que no fuese a poder soplar la velita de su primer cumple. Y mira que con los niños con autismo sé que es una habilidad que tardan en adquirir pero en mi mente visualicé que los niños de un año soplan. Pues no. No pasa nada, soplamos nosotros y ya está. Eso sí, dos mesecitos después ya lo hace.

No anda. Hay mucha gente que con 12 meses te dicen que “tienen que andar”. Otros te meten prisa con que el hijo de Fulanita anduvo con 9 meses. Con 12 meses Pichí se ponía de pie y andaba a poquitos cogida de las manos pero enseguida se cansaba. Otra cosa que dos meses después ha cambiado drásticamente. Va solita por casa y por el parque aunque todavía eso de las irregularidades del suelo no lo termina de controlar.

No habla. Palabras con sentido, se entiende. Verbalizaba de vez en cuando, “pa” y “ma” pero sin referirse a ninguno de nosotros. Es normal que los nenes con un año no hablen (otra cosa es que no señalen, como ya expliqué), hasta los 3 años hay muuuucho margen. A día de hoy eso también ha cambiado. Dice “papá” ,“teta” y “guau guau” claramente y sabiendo perfectamente a lo que se refiere. El “mamá” lo tenemos pendiente, a mí prefiere llamarme a grito pelado.

No se duerme sola. Tooodo el mundo me dice que “el hijo de Menganita le dejan solo en la cuna y se queda calladito hasta que se duerme”. También he tenido que oír que la he acostumbrado a dormirse a la teta o en el carro. Y también me preguntan que qué voy a hacer “cuando tenga dos años”. En el tema del sueño de los bebés, como ya he comentado anteriormente hay muchiiisimas leyendas urbanas que nos hacen caernos con todo el equipo cuando vemos que nuestros hijos no hacen lo que se considera normal. Yo creo que no es lo normal que un niño de 1 año se quede dormido solo en la cuna sin protestar. Así que con mucho mimo y mucha paciencia “a golpe de teta o de carro” la seguiremos durmiendo hasta que ella quiera.

No le gustan los animales. Vamos, que pasaba bastante. Yo pensaba que a todos los niños les llamaban la atención, que les encantaba ver cuentos y películas con los animales como protagonistas, que hacían sus ruiditos. Pero no. Pichí con un año pasaba olímpicamente de perros, gatos, vacas, granjas etc. Cosa que me sorprendió. Eso sí, dos meses después dice “guau guau” y “mmmm” cada vez que ve una vaca (o una oveja jeje) así que, queridos padres, ¡sólo es cuestión de tiempo!

Como veis, desde que Pichí cumplió un añito pasado dos meses y medio y desde entonces algunas las hace ya y otras aún no. Así que, madres del mundo, tomáos el desarrollo de vuestros nenes con calma, algunos harán estas cosas antes del año y otros un poco más tarde pero al final lo harán. Disfrutad de verles crecer, que no dan ningún premio al que lo hace primero 🙂 .
¿Qué cosas NO hacían vuestros nenes en su primer cumpleaños?

EL SUEÑO DIURNO ME QUITA EL SUEÑO

Ayer estallé.

Los que nos conocéis sabéis que Pichí es una niña todo terreno de 14 meses que se adapta a todo (incluidos los descontroles navideños) come fenomenal y duerme casi casi como una bendita. DURANTE LA NOCHE, claro.

El dormir que me quita el sueño es el diurno. Esas siestecitas que según la sabiduría popular todo bebé ha de echarse. Las leyendas cuentan que “casi una horita por la mañana y como mínimo otra horita por la tarde, después de comer”. Algunos apuran y añaden que “un ratito a media tarde para que cenen de buen humor”. Pues, señoras, señores, Pichí no ha incluido esa información en su “tarjeta de memoria del bebé” y se lo salta a la torera.

He de reconocer que no siempre fue así. Miento. Prácticamente siempre ha sido así pero hubo un par de semanas, cuando cumplió el año más o menos que nos hizo creer (la muy petarda) que tenía horarios que se repetirían durante el día, día tras día, como un bebé normal. Se despertaba a las 9:30, a las 11:30-12:00 se dormía media horita y luego sobre las 16:15 se echaba entre hora y media y dos horas de siesta. A las 11 en la cama y hasta el día siguiente (con un par de despertares). Yo respiraba tranquila, abría mis plumas de mamá-pavo real orgullosa de tener un bebé normal, con sus horarios, su siesta de por la mañana y de después de comer. ¿He dicho que duró un par de semanas? Sí, dos semanas.

La dura realidad es que aunque tenga muuucho sueño le cuesta dormir durante el día. Yo dejo que juegue, hacemos cosas y cuando veo que se empieza a tropezar y que ya no puede más intento dormirla en la teta. A veces no es suficiente. Pues al carro. Y más de la mitad de las veces no funciona y tengo que volver a llevarla al salón, a que se vuelva a tropezar (ojo que no es que le vaya poniendo cosas por medio es que la pobre con sueño se vuelve muy torpe), se pone a llorar y yo rezo porque con eso de la llantina, la pobre mía se haya cansado un poquito más y se pueda dormir. Entre todo esto puede pasar una hora, hora y media perfectamente.

Y digo que ayer estallé porque sin tener nada que hacer pues no pasa nada, soy la reina de la paciencia. Pero a las 12:30 tengo a Alma de Suegri en casa, la casa tiene que estar mínimamente presentable y yo tengo que prepararme para salir a trabajar. Y claro, me frustro. Porque veo pasar los minutos y las horas y la niña no se duerme, se tropieza, se cae, se pilla los dedos, llora y yo voy con un ojo pintado y el otro no y quedan todos los cacharros por fregar. O peor, parece que se va a dormir, empiezo a planificar lo que voy a hacer en ese rato y al final no se duerme. Y mi gozo en un pozo. Y ayer le eché una bronca tremenda por coger la escobilla del váter que le había dicho diez veces que no cogiese y la había apartado y había tratado de ignorarla etc etc y al final lo que me salió fue un berrido que me sorprendió hasta a mí. Y me sentí fatal por descargar mi estrés en Pichí. Al final nos pusimos a llorar las dos (ella del susto y yo de la impotencia), le pedí mil perdones y cambié la escobilla de la discordia de sitio. Se me podría haber ocurrido antes pero estaba bloqueada. A veces pasa, ¿no?

¿Qué tal el sueño diurno de vuestros peques? ¿Son de siestas de esas de libro?

LOS 12 MESES DE PICHÍ

12 meses, un añito…hace nada era un bebote recién nacido y ahora ya es una nena con carácter, que tiene claro lo que quiere y nos lo deja claro a los demás y, en general, con un buen talante que ha debido de heredar de su padre porque yo, desde luego, soy más refunfuñona.

A nivel motor:
*Después de afianzar el gateo, éste ha sido el mes de animarse a ponerse de pie. Prefiere ir cogida de la mano (de una mejor que de las dos, claro) a gatear y va animándose a soltarse para recorrer distancias cortas. Me hace gracia porque se anima “mejor” si lleva cualquier cosa entre las manos, ¡qué cosas!
*A nivel de motricidad fina (movimientos más concretos con las manos, por ejemplo) está descubriendo el movimiento de los dedos y de la muñeca. Antes decía “adiós” con todo el brazo y ahora te mueve los deditos como si dijese “dinerito, dinerito”. Lo mismo pasa con los cinco lobitos, este mes ha aprendido a mover la muñeca perfectamente jeje ponemos un “conseguido” en esta canción.

*Dientes:
Seguimos con 8 dientes desde los 9 meses. Cuatro arriba y cuatro abajo.

*Alimentación:
Un diez. Hemos introducido la pasta y las lentejas y a esta niña todo le viene bien, ¡es un gustazo! Ha vuelto a cogerle el gusto al pescado. Estamos cambiando la manera de darle la comida en el sentido de que la fruta se la cortamos en trocitos pequeños y ella va cogiéndolos con las manos porque si se lo damos con la cuchara protesta. Lo mismo hacemos con el pescado, la tortilla… lleva un par de días que hasta se anima con el tenedor. Me lo pone todo perdido pero mola tanto verla cómo se apaña!!

*Sueño:
Este mes no me quejo mucho. Menos mal que la racha de desvelarse ya ha pasado y últimamente está volviendo a dormir bien, quiero decir: dormirse en el carrito después de la teta (ahora a la teta no se duerme la mayoría de los días), y despertarse una o dos veces hasta las 9 o 9:30 que amanecemos en esta casa.
*Comunicación:
-Notamos un gran avance en este mes en cuanto a comprensión. Nos contesta a lo que le preguntamos con un sí o un no con la cabeza bastante coherentes la mayoría de las veces (¿quieres que venga papá? ¿quieres yogur? ¿quieres dormir? –a esto suele responder con un no clarísimo jeje-) y además conoce los nombres de los juguetes y de los objetos cotidianos en general.
– Está empezando a controlar un poquito sus vocalizaciones. Repite cuando decimos “mamá” o “papá” una de las sílabas. Cuando decimos “galleta” ella dice “ gaaa…lleee…llaaa” de higos a brevas, todo hay que decirlo. Y cuando ve un bebé en la tele vocaliza “ba” (yo creo que del Baby Einstein que dicen “ba-ba- baby”).
– Las mini rabietas han aparecido. Por suerte no son muy frecuentes pero hemos tenido algún momento de verla llorar desconsolada sin entender por qué y de repente iluminársenos la lucecita y decir “ a ver si es porque le hemos quitado las llaves/el móvil/el mando de la tele etc etc. De momento las llevamos con calma, las gestionamos con paciencia y distrayéndola con otra cosa y suele funcionar.

*Juego:
– Hemos descubierto las muñecas. Alma de Suegri le cogió una y Pichí se emociona cada vez que la ve. Las ponemos a dormir, les damos de comer aunque lo que más le gusta es ponerlas en el sofá y bajarlas al suelo y luego volverlas a subir… así eternamente.
– La imitación sigue desarrollándose, cada vez acierta mejor con los movimientos y ya hay ciertas canciones que las pide con ciertos movimientos.

Y así hemos cumplido el añito. Hay cosas que otros niños llevarán tiempo haciéndolas y otras que aún no las hayan aprendido pero yo describo a Pichí a modo de diario, para recordar estas cositas (y compararlo con su/s herman@/s en algún futuro jejeje. Es alucinante ver cómo crece, cómo aprende y cómo se desarrolla. Ya ha pasado un año. Y cada noche me acuesto pensando que es imposible quererla más y cada mañana me levanto más enamorada de ella que el día anterior. Cualquier día me explota el corazón de tanto amor : ).

¿Qué cositas hacían vuestros nenes al año?