FELIZ CUMPLE, ALMA DE PAPI

Hoy es un día especial. Hace 31 añitos que llegó a este mundo mi señor marido (perdón, mi “joven amado” que no le gustan nada esos títulos que le hacen sentir mayor).

Sin él nada de todo esto hubiese sido posible. Ni mi sonrisa, ni mi paz interior, ni mi niña preciosa… absolutamente nada, estoy segura.

Y es que, Alma de Papi es la mejor persona que he conocido. Es buenísimo ( siempre le digo que de lo bueno que es es un poco tonto pero aún así me siento muy orgullosa de que tenga un alma tan limpita, con cero maldad), es generoso, es simpático y extrovertido (como a mí me gustaría serlo), es friki (muchísimo más que yo, del Señor de los Anillos, de Marvel, de Star Wars etc etc), es trabajador y responsable (curra y curra, lo hace fenomenal, lo saca todo adelante y siempre con una sonrisa).

Todo eso es sobre su personalidad en general. En cuanto a lo que a mí se refiere me adora. Y yo le adoro a él. Confío a ciegas en él (una sensación que no he tenido con otras parejas), nos lo contamos todo, lo decidimos todo juntos, sabe llevar mis refunfuñamientos, mis prontos, mis agobios y me conoce como nadie.

En cuanto a ser papá… le doy un diez. Un mil. Es cariñoso, juguetón, paciente y disfruta. Y yo disfruto viéndoles juntos. Porque yo quiero que él sea para Pichí lo que mi padre fue para mí en su día pero que ya no es. Pero que él lo sea para siempre. Y sé que lo va a ser.

Lo hace todo fácil. Y eso que no lo es. Hemos tenido algún bache, estreses extras, desilusiones con otras personas… pero él siempre está ahí.

Y últimamente se me queja de que no le menciono en el blog (aunque tengo una super entrevista con él preparada para la semana que viene jejeje ), así que, ale, ¡SORPRESA! Feliz cumpleaños, vida, estamos deseandito que llegues a casa para comerte a besos!! Gracias por elegirme y querer formar conmigo esta familia tan bonita!

Pichí y yo te queremos 🙂

TAPARSE PARA DAR EL PECHO

Delantal_lactancia
http://www.unamaternidaddiferente.com/2012/04/burkas-de-lactancia.html

El otro día vi esta imagen y recordé los posts que he leído en contra de las salas de lactancia y los comentarios que he leído sobre la naturalidad dando el pecho y lo absurdo de taparse.
En ellos, lo que la gente comenta es que las salas de lactancia parece que buscan apartar a las madres con sus bebés a un sitio en el que no sean vistas porque lo de dar el pecho “queda feo”. O por si alguien se escandaliza. Y a continuación reivindican su derecho a dar el pecho donde les plazca y rechazan “la imposición de esconderse”. No hablo de ninguna entrada en concreto sino de alguna que debí leer hace tiempo, por eso lo que he expuesto es mi propio resumen.

A lo que voy. Yo soy vergonzosa. Y eso de dar el pecho en público (aunque es verdad que la vergüenza te acaba por desaparecer) a mí me ha costado. Ya no te cuento delante de gente conocida, de mis amigos, de mis compañeros de carrera :S… Al principio tengo que reconocer que rezaba porque la nena no protestase pidiendo teta estando con gente (y sin poder escaparme a ningún sitio) y la apuraba hasta el máximo entreteniéndola con lo que fuese, siendo consciente de que lo que tenía era hambre. Un grave error, ahora lo sé. Gracias a una amiga/compi del trabajo que tuvo un bebé un mes después que yo y que no es nada pudorosa, me sentía más acompañada cuando las dos nos poníamos a dar el pecho y así me fui animando. Y ahora ya, un añito después, soy toda una experta.

Aún así yo no soy como mi amiga/compi. Ella en verano se pone un vestido de tirantes y se baja el tirante y ale, al lío. Yo no me he puesto vestido de tirantes, directamente. Loo que he hecho ha sido mi propio apaño poniéndome dos camisetas de tirantes y levantándome una y bajándome la otra. Y sacando el pecho entre medias. Y tan contenta. Y no es ni mejor, ni peor. No me siento cómoda con todo el pecho al aire, porque no me gusta que la gente me mire, así que esa es la solución que yo he encontrado.

Y las salas de lactancia a mí me han ayudado mucho. Al principio porque ni loca me iba yo a sacar la teta en un centro comercial, con lo cual es un sitio tranquilo y bastante privado donde apañarte ajena de miradas indiscretas. Y ahora, aunque recurro menos, también me viene bien cuando veo que Pichí no se concentra en el pecho porque se distrae viendo pasar a la gente. Vamos, que si le diese biberón también iría a la sala de lactancia y ahí si que no hay teta que esconder.
Y no lo interpreto como una sala para apartarnos sino como un servicio para mamás de hoy en día, como un “darse cuenta” de que las familias son clientes suyos y una manera de facilitarnos la vida a las que necesitamos un sitio tranquilo para dar el pecho a nuestros bebés.

Así que sí, señores, yo me tapo para dar el pecho y he usado bastante las salas de lactancia y vosotras, ¿sois de las vergonzosas o de las “desvergonzadas”?(sinónimo de que no les da vergüenza, que nadie se me ofenda, ¿eh?) ¿Qué opinión tenéis de las salas de lactancia?

RETO MUSIC ON

NuestrasCancionesQué me gusta a mí un reto! Y más tan divertido como este. Liela de desde tu que está inspiradísima mandándonos deberes lo propuso el otro día y aquí lo tengo. Si no habéis entrado en su blog estáis tardando en hacerlo, da muchísima información sobre muchas cositas relacionadas con la maternidad y a parte es un solete!! 🙂
Dicho esto, paso a responder mis diez canciones!!

1. QUE ASOCIES A TU PAREJA: Maldito duende de Héroes del Silencio. Si pienso en Alma de Papi se me viene poniendo voz profunda y cantando “he oído que la nocheeee”. Él dice que no la canta tanto pero oye, el blog es mío jaja.

2. QUE ASOCIES A TU HIJO. Gabriel de Lamb. De siempre me ha encantado y al principio estaba convencidísima de que era un niño y que quería llamarle Gabriel. Así que se la ponía y le cantaba “my angel Gabriel”. Al final fue una nena pero siempre me recordará al embarazo de Pichí.

3. QUE ASOCIES A TU PAREJA Y A TI JUNTOS. So payaso de Extremoduro pero cantada por Fernando Tejero y Melendi. Tenemos discrepancias. A mí me gusta la versión “mala” y a él la de toda la vida. ¡Qué peleas! Huelga decir que pongo mi versión XD.

4. QUE TE DÉ BUEN ROLLITO. Me siento bien de Pablo Puyol. Qué adolescencia viendo Un Paso Adelante. Esta canción supongo que no la conoce mucha gente pero es que tiene una fuerza!

5. QUE SEA TRISTE. Jueves de La Oreja de Van Gogh. Me cuesta escucharla, se me pone la carne de gallina.

6. QUE TE RECUERDE A TU INFANCIA. Mediterraneo de Serrat y Ana Belén. Qué viajes en coche con la cinta doble de un concierto de Ana Belén y Víctor Manuel con otros artistas. Recuerdo a mi padre flipando cuando me oyó cantarla con 5 o 6 años. Resulta que el padre de Alma de Papi escuchaba la misma!! Y ahora se la ponemos a Pichí!

7. QUE TE RECUERDE A TU ADOLESCENCIA. Lo que tu quieras soy de Hugo el de OT. En su día me parecía el colmo del romanticismo y la escuché hasta la saciedad. Me sigue pareciendo preciosa.

8. QUE HAYAS ESCUCHADO EN EL ÚLTIMO CONCIERTO AL QUE HAYAS SIDO. Los secretos. Gracias por elegirme. Parece que fue hace una eternidad. En las fiestas del barrio.

9. QUE SE TE VENGA A LA MENTE MUCHAS VECES Y ODIOES PROFUNDAMENTE. Primavera…primavera….tetas y culos culos y tetas :s de Mamá Ladilla. Alma de Papi y compañía son de escuchar grupos de estos y no puedo evitar que cada vez que la gente dice la palabra «primavera» me venga esta canción (poco “cantable” en público) a la cabeza. Es tan “anti-yo” jajaja.

10. QUE TE RELAJE. Enya Boadicea

LA FELICIDAD

El otro día, El día que llegaste nos animó a escribir las 50 cositas del día a día que nos hacen felices y que nos sacan la sonrisa. Y es que, como dijo ella, la felicidad está en las pequeñas cosas, en esos momentos en los que no podemos evitar que se nos escape la sonrisa casi sin darnos cuenta. Gracias por este post tan positivo y por animarnos a hacer el nuestro, así que ¿qué mejor para empezar la semana que mis 50 razones para sonreír? Ahí van:

1. La risa a carcajadas de Pichí.
2. Los besos babosos en la nariz de Pichí.
3. El beso de Alma de Papi cuando llega de trabajar.
4. Remolonear los tres en la cama el fin de semana.
5. Hacernos fotos bonitas en familia.
6. Encontrar las cosquillas de un niño.
7. El olor a bizcocho recién hecho.
8. Tirarme en la cama después de un largo día.
9. Las croquetas.
10. El olor de la ropa limpia.
11. Cotillear por las ventanas para ver cómo son las casas por dentro.
12. Dormir de la mano de Alma de Papi.
13. Ver que me sobra espacio en los cajones del armario.
14. Tocar bien la canción al piano a la primera.
15. Mirar álbumes de fotos.
16. Un masaje en los tobillos de Alma de Papi.
17. Quedar con mis primas.
18. Taparme con la manta en el sofá.
19. Celebrar los Reyes con niños.
20. Las historias que cuenta mi abuela de cuando ella era pequeña.
21. Pensar que es jueves y darme cuenta de que ya es viernes.
22. Una ducha calentita cuando vengo helada de la calle.
23. Tener buenas amigas en el trabajo.
24. Un cafetito con hielo en verano.
25. Dormirme con la tele de fondo.
26. Estar en las localizaciones de series o películas.
27. Las comidas en “la casa de todos”.
28. Mi ratito en el ordenador mientras Alma de Papi y Pichí se echan la siesta juntos.
29. Ver llover desde casa y saber que no tengo que salir.
30. Cantar a voz en grito una canción potente.
31. Las luces de Navidad en el centro de nuestra ciudad.
32. Quitarme los zapatos al llegar a casa.
33. Que me digan que trabajo bien.
34. Un rinconcito bien decorado.
35. Que me llame por mi nombre gente que me acaba de conocer.
36. Las anécdotas de mi madrina sobre mi infancia.
37. Los días nublados de Asturias.
38. Sentir la alianza en el dedo.
39. La casa recién limpia.
40. Las llamadas por teléfono a Alma de Papi cuando está en el trabajo.
41. Beber un trago de agua fresquita cuando voy con mucha sed.
42. Quedarme embobada mirando el fuego de una chimenea.
43. Que sonrían al ver a mi niña.
44. Regalar algo que sé que le va a encantar al otro.
45. Ver a Pichí con otros niños.
46. Llegar por fin al destino tras un viaje de varias horas.
47. Las empanadillas de boniato de la abuela A.
48. Recibir un regalo de alguien que te conoce un montón.
49. Planear unas vacaciones.
50. Mirar al pasado y pensar que tengo todo y más de lo que siempre soñé.

¡¡Y parecían muchas 50!! Todavía podría poner más. ¿Alguien se anima?

LOS CAMBIOS DE RUTINAS TRAS SER MAMÁ (RETO SUPER MAMI)

Después de describir los cambios físicos en cada parte del cuerpo que sufrimos las mamis una vez que el retoño llega a nuestras vidas, paso hoy a describir los cambios en la rutina de un día normalito. Gracias a Liela por lanzarnos este reto que a mí, personalmente me ha resultado divertidísimo tanto de hacer como de leer en otros blogs de mamis compis del caos niñero jeje.
Sin más dilación, pasamos a relatar el antes y el después en un día de nuestra vida.

supermami_

* DESPERTARSE:
ANTES: Con los pajaritos, la luz del sol o con el despertador entre semana.
DESPUÉS: Ya sólo con oír a Pichí dando vueltas en su cuna me pongo en guardia como un resorte. Sé que el ponerse de pie y quejarse llamándome está cerca. No hay pajaritos y muchas veces tampoco sol. Puede ser a cualquier hora de toooda la noche. Lo bueno, que el despertador ha pasado a mejor vida.

* LEVANTARSE:
ANTES: Si quería remoloneaba y si no, no. Me levantaba, fin.
DESPUÉS. Me levanto, cojo a la niña, le doy la teta durante 20 minutos o así, intento estirar el momento de quedarme en la cama, ella no quiere, me mete el dedo en el ojo, en la nariz y me llevo un tirón de pelo, eso sí con la mejor sonrisa mañanera. Ahora sí, a levantarse.

*DESAYUNAR:
ANTES. Tranquilamente, pensaba lo que me apetecía, me hacía mis tostadas o me tomaba mis cereales como una reina, a veces con la tele puesta.
DESPUÉS. Engullo. Me caliento bastante la leche para que los cereales de reblandezcan antes. Parto el indispensable kiwi en dos mitades y nada de trocitos, medio y medio y ale, a masticar con ritmo. No hay tele, hay una niña que come galletas, las tira al suelo, quiere robarme mi comida…

*TRABAJAR:
ANTES. Antes de tener las sesiones con los niños con TEA que me tenían ocupada toda la tarde, me encantaba mirar ideas de juegos, adaptarlos, preparar las horas que fuese a dar e ir apuntando los progresos en un registro.
DESPUÉS. ¿Trabajar remuneradamente? ¿Qué es eso? Mier** de no conciliación. (miento, he tenido suerte, algo trabajo fuera de casa, pero a las sesiones de las tardes me ha tocado renunciar).

*SIESTA:
ANTES. Pasase lo que pasase si a las 4 de la tarde estaba en casa, no faltaba una siesta, de media horita eso sí. Ya no te cuento el fin de semana. El colmo del descanso.
DESPUÉS. Si la niña se duerme sí. Si no, no. Duración: lo que me dé tiempo a dormir entre que convenzo a la niña, la meneo en el carro, la duermo, le pongo el intercomunicador, le echo la mantita, recojo lo que haya que recoger… y que se despierte (o sea… diez minutos, con suerte).

*IR AL BAÑO:
ANTES. Momento all-bran, tranquilamente (y mira que yo no me recreo mucho). Plis, plas. Por supuesto, en soledad conmigo misma.
DESPUÉS. Si hay suerte puedo ir cuando tengo ganas jaja. Si no, toca esperar a que Pichí deje de comer, o deje de quejarse o se duerma. Y, por supuesto, se viene conmigo. Gatea por el baño y se asoma cuando tiro de la cadena. Reconozco que nunca pensé que tendría público en esta situación de mi vida.

*DUCHA:
ANTES. Ays, calentita, por la noche, con mi cortina echada, mi mascarilla y mínimo mis 20 minutos de relax a remojo.
DESPUÉS. Me desvisto por el pasillo para ir ganando tiempo. Pongo a la niña segura en la hamaca o en la trona y dejo la cortina medio abierta para ir asomándome, jugando al cucú tras y asegurarme de que no me ha robado una zapatilla y está mordiendo la suela o que no se ha echado la alfombra del baño encima como una manta.

*TARDE:
ANTES. Planes con amigos, si llovía nos quedábamos en casa y muchos días caía alguna peli o maratón de series.
DESPUÉS. Se sale. Llueva, truene o nieve. Estos niños necesitan calle si no, el infierno se apodera de nuestro piso.

*IRSE A LA CAMA:
ANTES. Después de ver la tele tirados en el sofá, tranquilamente, nos íbamos a la cama y dormíamos cogidos de la mano (sí, así somos).
DESPUÉS. No hay sofá ni tele, hay ratito de jugar. A las 11.25 ni un minuto más ni uno menos, me pongo el pijama deprisa y corriendo y me lavo los dientes mientras Alma de Papi le pone el pijama a Pichí ya nerviosilla y quejicosa dependiendo del sueño que tenga. Dependiendo de eso mismo puede tirarse entre 15 minutos y una hora y pico haciendo ventosa en mi teta…deseosa de irse a dormir… hasta el día siguiente.

Ays, cómo hemos cambiado, ¿eh? ¿A vosotras os ha cambiado tanto el día a día con los niños?

LA (AHORA SÍ) CONCILIACIÓN LABORAL (TEMPORAL)

Si a principios de mes escribía acerca de mi no conciliación laboral, ayer tuve buenas noticias. Y es que al pasar, en el mes de octubre, al horario ya normal en vez de intensivo, se han quedado plazas libres en el cole y ¡me han dado la que yo quería! ¡Voy a volver al cole, a ver a mis niños, a seguir trabajando de lo mío!

El sabor sigue siendo agridulce porque soy consciente de que he sido la última opción (debe de ser que no les queda nadie a quién explotar) porque si no me hubiesen cogido a la primera.

Encima esto me ha abierto los ojos y sé que ya, para el año que viene, no voy a poder esperar nada seguro. Mi burbujita de felicidad inocente se pinchó cuando me dejaron en la calle a principios de mes. Eso junto con la incredulidad de que al final vaya a salir todo como yo quería, hace que hasta que el jueves (que es cuando empiezo) no firme el contrato no me creo nada.

Lo mejor la reacción de mi suegra. Ésa que al principio no quería y ponía muchos impedimentos por cuidar de Pichí un par horas, se ve que ha decidido que es mejor para todos que yo trabaje un poquito y ella ceder otro poquito. A ver qué tal se nos da (la tengo poco explotada en el blog porque me lee AlmadePapi pero me daría para taaaaantos post jeje ).

Me da un poco de miedo no llegar a todo porque, aunque son sólo un par de horitas, no voy a dar de comer a mi niña y eso me da pena y aparte le doy mucha importancia (y que me gusta que las cosas se hagan como yo quiero, leche). Y encima tendré que tener la casa en perfecto estado de revista (o al menos no tan “a mi libre albedrío”) por lo que pueda pensar la abuela de la niña jeje. Pero bueno, intentaremos no anticipar.

Buenas noticias que cuento con la boca pequeña. Cuando pasen unos días espero poder contaros qué tal nos organizamos en esta casa para conciliarnos todos y que nadie salga herido :S.

¿Podré con todo? ¿Cómo lo hacéis las que trabajáis?

LOS CAMBIOS FÍSICOS (RETO SUPER MAMI)

Recogiendo el guante del desafío que nos lanzó Liela de desdetu, me lanzo a, como madre primeriza que soy, detallar QUÉ COSAS HAN CAMBIADO en mi vida, desde hace diez meses que nuestra pequeña Pichí vino al mundo. En esta entrada me voy a centrar en los cambios físicos. Seguramente me animaré a hacer una segunda parte de otros tipos de cambios que ha supuesto, en mi caso, la maternidad.

supermami_Pasemos a detallar PARTE POR PARTE, los cambios en mi cuerpo, lo que eran antes de Pichí y en lo que se han convertido ahora.

*EL PELO.
ANTES:
suelto, limpio y peinado y arreglado con el secador. Horquillas y diademas varias. Mechas rubias, cada tres meses en la peluquería.
AHORA:
Siempre en coleta para evitar posibles tirones, con trocitos de calabacín o pescado (según sea tarde o noche) y secado al aire. No hay lugar para complementos, todos son susceptibles de ser saboreados por Pichí (peligroooo). Mechas californianas improvisadas durante 8 meses (luego pude ir a la pelu, a ver cuándo vuelvo).  Sin contar  el momento «Diosmiomeestoyquedandocalva» de los 4 meses postparty y la recuperación de «Diosmiomeestásaliendopelonuevoenelflequillo» dos meses después.

*LA CARA.
ANTES: con su cremita hidratante, su bbcream, su colorete, su sombra de ojos, su raya…
AHORA: con su cremita cuando me acuerdo, algo de colorete, corrector de ojeras y un poco de raya en el ojo… ah, bueno y babas de bebé que lo fijan todo a la perfección. De ahí que haya decidido omitir la bbcream, porque no sé si se puede introducir como alimentación complementaria de Pichí y porque los churretes que quedan después de un lamentón quedan un poco feos.

* EL PECHO.
ANTES: decente, buen tamaño, cubierto con un sujetador monísimo con encajes o florecitas varias.
AHORA: sigue con un buen tamaño, un poquito venido a bajo pero ve más mundo que antes. Se airea donde Pichí decide que es buen sitio. Cuando puede estar tapado lo hace dentro de un sujetador rudimentario, blanco o negro, de lactancia, sin aros y un poquito anti líbido.

*LAS MANOS.
ANTES: suaves, con su cremita hidratante tooodas las noches.
AHORA: rugositas de lavar las ropitas de Pichí a mano, con crema hidratante de higos a brevas pero eso sí, con poder sanador. Sólo con tocar a mi niña ya se le pasan todos los males y eso es una ventaja muy chula!! :).

*LAS UÑAS.
ANTES: siempre pintadas, con sus dibujitos y todo.
AHORA: color uña, fin jeje. Me las volví a pintar una vez, cuando Pichí tenía tres meses. Al medio minuto tenían un desconchón y no tuve tiempo de darme con el quitaesmaltes. La erosión de aire y el agua les devolvió su color natural en dos semanas.

*LA BARRIGA.
ANTES: maja, blandita pero digna de lucir en biquini, con su ombliguito cuco y los huesos de las caderas marcados.
AHORA: prácticamente igual pero con un zarpazo de estrías que la atraviesa casi de punta a punta. Y oliendo a aceite de rosa mosqueta todo el día.

*LAS PIERNAS.
ANTES: suaves y tersas, siempre bien hidratadas y depiladas con depiladora eléctrica. Solían asomar bajo una falda mona.
AHORA: escondidas bajo pantalones largos (por si hay que agacharse, echar a correr etc etc) y, cuando me da tiempo, con un repaso rápido de cuchilla… ¡y listo!

¿Qué cambios físicos habéis sufrido vosotras? ¿Alguna que se identifique conmigo en la sala? ¿Os animáis con el reto contando vuestra experiencia?

EL PARTO

La noche del sábado al domingo (el día que tenía programada la inducción), Alma de Papi jugaba a la consola y yo le miraba sentada en el sofá con un dolorcito de regla muuuy suave. Se había repetido la noche anterior pero me había despertado como nueva así que intentaba visualizar la inducción y trataba de ser positiva.

Nos fuimos a dormir a las 12 y a las 3;55 me desperté para ir al baño. Fue ponerme de pie y romper aguas, eso sí no en plan charco, sino poco a poco. Me llevé un susto porque eran teñidas. Yo que me había imaginado dilatando tranquilamente y eternamente en casa, como buena primípara y al final me tenía que ir corriendito al hospital.

Tenía contracciones muy soportables pero rítmicas cada tres minutos o así (así, nada más empezar). Yo flipaba conmigo misma de lo bien que estaba. Fuimos a urgencias, me miró la matrona y me dijo: Jo, estás de parto franco, 3 cm, tienes una pinta de parir super bien (orgullo arriba) Qué pena que te voy a tener que mandar a otro hospital (orgullo por los suelos).
Yo quería parir ahí. En MI hospital. Mi hospital respetuoso. No en un hospital de metodología vieja, de enema y episiotomía. Yo me había currado mi masaje perineal para algo.

Al final, al haber meconio prácticamente echaron a otra chica que ya estaba en paritorio y me metieron a mí. No hay mal que por bien no venga. Recuerdo esperar en la sala donde esperan los acompañantes de las mujeres de urgencias de ginecología, respirar con mis contraccioncitas y el marido de una chica durmiendo, qué digo, roncando, como un bendito. Le quería matar jeje.

Me tumbaron para las correas y las contracciones me dolían mucho más. Pedí que me pusiesen la cánula para la epidural y al sentarme se hicieron más soportables así que pedí quedarme sentada todo lo que pudiese. ¡Qué diferencia! SUPER CONSEJO: Parturientas del mundo, aguantad de pie, andando o sentadas todo lo que podáis, en el momento en que toca tumbarse las contracciones duelen mucho más.

Aguanté así hasta las 11:20 de la mañana que ya estaba dilatada de 6 cm y además me habían tumbado porque perdían la señal del bebé y le tuvieron que poner un cablecito directamente en la cabeza. La epidural una maravilla. Me durmió más una pierna que la otra pero sentía algo de dolor soportable y no acolchamiento total.

Yo quería empujar pero la niña no terminaba de asomar, se pararon las contracciones así que oxitocina a tope y ahí ya sí que sí, empuja empuja, te vamos a ayudar con unas espátulas porque viene con el cordón por no sé dónde, empuja otra vez… un lloro y un bebé moradito. Mi bebé.

Y llorar de felicidad. En mi recuerdo fue un parto super tranquilo, casi sin dolor, bastante respetuoso y lo volvería a vivir una y mil veces. Me quedó la espinita de que ni me acordé de lo de donar la sangre del cordón y ellos tampoco me lo preguntaron. Por lo demás un diez.

¿Qué tal vuestros partos? ¿Fue como  lo imaginabais?

EL EMBARAZO

Después de conocer a Alma de Papi y decidirnos a tener un bebé, llegaron los nueve mesecitos de embarazo. Después de leeros a muchas, la verdad es que mi embarazo fue fenomenal jeje.
Al principio tuve bastantes ascos (que además yo le cojo tirria a la comida muy fácilmente sin estar preñi jeje). Hubo un par de semanas que no podía beber ni agua. El McDonalds lo veté. Y siempre odiaré los macarrons (los pastelitos esos de colores típicos franceses). También tuve unos buenos calambres en las piernas que me hacían despertarme doblada de dolor.

Yo tenía claro que hasta la semana 12 no lo íbamos a anunciar a bombo y platillo ni mucho menos. En la semana 10 se lo dijimos a los futuros abuelos y en la 13 después de la ecografía al resto de la familia. Soy muy consciente de todo lo que puede salir mal y no quería pasar por el trago de anunciar algo y luego ver la cara de lástima de gente que no tiene por qué enterarse de mis tristezas. Así que con bautizo de un primo de por medio y todo, ahí estuve seleccionando lo que podía comer y lo que no muy discretamente.

En la ecografía de la semana 12 nos dieron el susto del ARSA. Fue un momento super angustioso en el que era imposible para de llorar. Pero, por suerte, al hablarlo con la gente de mi alrededor y luego con la ginecóloga, me tranquilicé muchísimo. Decidí apartarlo de mi mente y disfrutar.

La prueba de azúcar me dio fenomenal, tenía una barrigota monísima, engordé sólo 8 ó 9 kilos, podía dormir bastante bien… vamos, de las embarazadas que dan asco jeje.

Hasta que en la semana 37 o así llegó… mi amiga la CIÁTICA! Sí, señores. Con el barrigón y una muleta porque si andaba, bien, pero en el momento en el que paraba y tenía que retomar la marcha ahí me pegaba un tirón que me daba miedo que me fallase la pierna… y las señoras me miraban con una cara de pena…

Al final recuerdo decirle a Alma de Papi: tengo ganas de que mi cuerpo vuelva a ser sólo mío. Porque esa sensación de que cada día te pasa algo nuevo y que no lo puedes controlar es un poquito estresante.

Todo iba fenomenal. Tan fenomenal que llegué a la semana 41 tranquilamente y ahí no había señal de que la niña quisiese abandonar el útero de su santa madre. Así que el médico nos dijo que sólo dejaban 41+3 y que si no me ponía yo sola de parto, el domingo, a las 9:30 de la mañana tendría que ingresar por urgencias para realizar una inducción.

¿Tuvisteis muchos síntomas típicos de embarazo? ¿Fueron embarazos llevaderos o de los de reposo absoluto?

Y OTRO PREMIO!! PREMIO FT!

premioft

Otro nuevo premio que pongo en la estantería, esta vez de parte de El rincón del peque, un sitio didáctico y práctico que trata un montón de temas que a cualquier papá o mamá nos vienen de perlas. Los pasitos a seguir son:

Agradecer el premio al blog que te nominó.
Lo dicho, gracias al rincón del peque por acortarte de este mi humilde blog jeje casi recién salidito del horno, se agradece el apoyo de otros blogs más veteranos como el tuyo! Así nos animáis a seguir.

Contar 5 cosas sobre ti o el blog.
1. El blog es secretísimo. Sólo lo sabe Alma de Papi. De esta manera puedo expresar todo lo que siento sin miedo al qué pensarán.
2. A veces me desespero porque la informática me viene un poco grande y hay muchas cosas que no sé hacer, así que lo de apostar por un diseño sencillo es una obligación jeje.
3. Empecé a leer blogs en las interminables horas dándole el pecho a Pichí durante los 3 ó 4 primeros meses de su vida.
4. Me encanta escribir y por eso lo empecé. Eso sí, con muchas dudas de si conseguiría pasar de la primera entrada por falta de tiempo.
5. Me quedo con las ganas de subir taaantas y taaantas fotos. Pero así perdería su esencia de anónimo así que subo lo poquito que puedo.

Responder a las siguientes preguntas:
¿De qué hablas en tu blog?
De las aventuras y desventuras de una mami cualquiera, de mi día a día con Pichí, de las cosas que me gustan y que me asustan de esto de la maternidad.
¿Por qué creaste tu blog?
Porque empecé a leer otros blogs que a mí me sirvieron para aprender un montón de cosas en los primeros meses de Pichí. Quiero servir de ayuda y que otras mamás y papás se sientan identificados con mis historias como yo me siento con los que leo.
¿Cuál sería la banda sonora de tu blog?

En versión nana se la pongo a Pichí para que se duerma… me encanta esta versión (los amos ciegos de este tipo de música me dirán que es una aberración pero oye, para gustos los colores jeje). Me transmite fuerza.

¿Cuál es el post más íntimo que has escrito?
Puff hay muchos porque cada uno es un trocito de mí, donde me vuelco, pero en dos he dejado salir mis miedos más profundos que son melocotón y mi no conciliación.

-Nombra 3 blogs que recomendarías a quienes están comenzando a escribir el suyo.
Patadita.
Planeando ser padres.
Maternidad como puedas.

-Agrega una gif/imagen que te identifique en este momento

a.baa-BEBE-LLENO-DE-BESOS

http://www.imagui.com/a/besitos-bebe-TdKbgXakE

-Nominar a 7 blogs

  1. Mama en el siglo XXI
  2. El dia que llegaste
  3. Las travesuras de una mama joven
  4. El mundo de Poppins
  5. Señorita Colibrí
  6. Creciendo y criando
  7. La mamá de Álvaro

FELICIDADES A TOOODOS!!! 🙂