SELLO DE CALIDAD: NUEVO DODOT ACTIVITY

Por medio de Madresfera Dodot ha seleccionado a Pichí entre otros nenes para poner a prueba los nuevos pañales Dodot Activity.

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Tengo que reconocer que, en esta casa nuestra tendencia es a economizar lo máximo posible. Por eso y porque la piel de Pichí lo aguanta prácticamente todo, siempre nos hemos decantado por una marca blanca de pañales, excepto para los primeros meses de vida de Pichí que teníamos muestras de Dodot Sensitive para recién nacido y al ver que nos iban bien y que es la marca que más confianza nos daba fue los que usamos.

Pichí, con 16 meses ahora es un torbellino, que anda, que corre, que sube y baja de lo que pilla y entre eso y toda el agua que bebe algún accidente de pis hemos tenido con los de marca blanca así que… ¡qué alegría cuando nos seleccionaron para probar los nuevos pañales Dodot Activity!

Como digo, Dodot es una marca de las de toda la vida de las que da confianza.
Lo primero que me llamó la atención es la suavidad del pañal. Son mimositos, nada rígidos y se adaptan fenomenal a las piernecillas del bebé. Además son un poquito más estrechos en la zona de la ingle con lo cual el ajuste es perfecto. ¡Un diez!

Hicimos la prueba con Pichí en el primer tramo de por la mañana, que es cuando más pis hace. Y oye, una maravilla. En nuestro día a día para ver “cómo va de pis” le voy palpando el pañal y a ojo veo si va lleno o no. Con los Dodot me despisté un montón porque lo que hacen es repartir bien el líquido para que no acumule sólo en un sitio y así no quedan colganderos ni pierden el ajuste. ¡Otro diez! Así que sí, como dicen ellos, #DodotNoCuelga!!

Y luego ya hicimos el experimento. Lo que siempre vemos en los anuncios y que yo, personalmente siempre he tenido ganas de hacer jeje. Allí que nos pusimos Alma de Papi, Pichí y yo en la cocina a verter 150 ml de líquido con colorante azul (un par de pises de los grandes) en un pañal Dodot Activity de los antiguos y en otro de los nuevos. Los papis tecno-lerdos no pudimos hacer vídeo pero nos quedamos flipados viendo en directo cómo absorbían los pañales el líquido hacia las capas interiores. Yo, que soy una tiquismiquis (y un poco puñetera a veces para ciertas cosas) decidí hacer la prueba del algodón pasando un papel de cocina por encima del pañal nuevo ¡y no manchó nada! ¡Ya estaba seco! Por supuesto no pude evitar poner un dedito también para comprobar cien por cien que estaba seco. ¡Sequísimo!
Y para rematar cortamos con unas tijeras ambos pañales para ver la tecnología de los tres tubos ultra-absorbentes. ¡Una pasada!

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Estamos gastando los otros pañales que teníamos pero cuantas más vueltas le doy más sé que vamos a cambiar a Dodot. Buscaremos ofertas que siempre tienen y aunque haya alguna diferencia de algún céntimo por pañal en nuestro caso va a merecer la pena porque veo que Pichí va sequita, cómoda y yo me quedo tranquila.

Gracias Dodot por el paquete de pañales, el detalle de los tirantitos y por la originalidad del experimento y gracias a Madresfera por dejarnos participar en este sello de calidad!!
¿Y vosotros, los habéis probado?

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EL LENGUAJE DE SIGNOS Y LOS BEBÉS

Últimamente he visto en varios sitios que ofrecen dar cursos para los papás para enseñar lenguaje de signos a los bebés.
Por mi trabajo, como la mitad de los niños con autismo no tienen lenguaje ( y en los que casos en los que aparece no suele ser funcional, es decir, son repeticiones sin querer comunicar algo realmente) usamos comunicación con imágenes (fotos o dibujos) y, por supuesto, también los signos. Así que, obviamente, el tema me llama la atención.

En esta casa somos muy fans de Baby Einstein porque a Pichí le enganchó bastante desde los 4 meses o así y hay un capítulo en el que apoyan el vocabulario con signos (eso sí de los americanos que no todos coinciden con el lenguaje de signos español). Total, entre eso y el oír que les enseñan a los niños lenguaje de signos… ¡pues a probar! Que los conocimientos los tengo, jeje.

Y es curioso porque Pichí, a sus 16 meses, aprende rápido. Estamos en una fase de amor incondicional a los cuentos (hemos descubierto la biblioteca infantil, que ya os contaré). Y también estamos en una fase en la que suelta tremendos discursos diciendo :”totototototo???? “tututututuuuu?” así, como preguntando. Es un poquito frustrante porque no terminamos de entendernos pero el otro día se me ocurrió enseñarle el signo de cuento para que los pidiese. ¡Y Bingo! Imitó el gesto a la perfección y tras varias repeticiones asociándole la palabra “cuento” al signo ha tenido varios momentos de signar al oír la palabra. Probablemente dentro de poquito la signará espontáneamente para pedir un cuento.

Los cursos que ofrecen y lo que yo os he contado al final es un aprendizaje un poco “artificial” en el sentido de que le enseñamos algo concreto como es el signo y que el niño no expresa por sí mismo sin enseñanza por nuestra parte. Sin embargo, los niños, cuando están empezando a hablar primero se comunican así, con gestos “de su propia cosecha”. Como anécdota os diré que el otro día Pichí me señalaba el montón de cuentos que tiene y le di uno de Pocoyó, pensando que era el que quería. Ella me lo apartó e hizo el gesto de “cucú tras”. Se refería a uno de solapas con el que jugamos a ese juego. Hizo la asociación ella solita y yo la entendí perfectamente. Quiero decir que el comunicarse gestualmente es algo innato en los niños que todavía no manejan el lenguaje y, enseñándoles signos podemos potenciar esa comunicación.

Como apunte también os comento que los signos, tanto en autismo como en niños con desarrollo normal son una manera de comunicación que complementará al lenguaje. NUNCA lo sustituirá, es decir: no por usar signos nuestros hijos no van a hablar nunca. Si tienen la capacidad de hablar (que si no tienen trastornos asociados lo suyo es que la tengan) hablarán. Si les enseñamos signos no retrasará ni entorpecerá la aparición del habla. Probablemente, todo lo contrario ya que es una manera de comunicarse con los adultos y de entender la influencia que tienen ellos mismos en el entorno demandando sus deseos.

¿Habías oído hablar del lenguaje de signos para bebés? ¿Cómo os comunicabais con ellos cuando aún no hablaban?

¿¿PEERDOONAAA?? : CON TU MAMÁ NO

Ays los eventos familiares lo que dan de sí. Por petición popular (más fervientemente de la gran Mamá Pianista :P) retomamos esta sección taaaan aclamada…¡¡BIEEEN!! Comencemos:

Yo, por lo que me veo a mí misma y lo que ven los de mi alrededor no soy una madre posesiva. Me encanta que quieran a Pichí, que quieran cogerla y jugar con ella. Siempre que la niña esté de acuerdo, obviamente. ¿He dicho obviamente, no? Pues no debe de ser tan obvio.

Y es que, cuando Pichí era pequeñita, en las reuniones familiares que hacemos en la “Casa de todos” donde nos juntamos mínimo 20 personas la gente la cogía, la mimaban y luego volvía conmigo o con Alma de Papi. Bien.

Según ha ido creciendo, desde que aprendió a lanzar los brazos, me he encontrado que, prácticamente desde los 6 meses hasta el finde pasado (que Pichí tiene casi 16) se ha repetido una situación que a mí me resulta violenta y a mi hija también.

Partamos de que es una niña bastante sociable, no tiene demasiado miedo a los extraños aunque, es como todo, si le vienen 10 personas que no ha visto desde hace tiempo la pobre no quiere salir de su base segura, o sea, su padre o una servidora. Una vez que Pichí va cogiendo confianza (hablo de una cuestión de minutos, que conste) ya se anima a irse a otros brazos y desde allí va cotilleando a su antojo. Pero claro, si se cansa, o me ve, o ve a su padre, nos tira los brazos para venirse con nosotros.

Y aquí viene la frase del familiar en cuestión (ninguno en concreto han sido varios los que nos la han dicho desde gente mayor, a gente más joven que yo, con hijos, sin hijos y, a muchos de ellos les apreciamos un montón): NO, PICHÍ, CON TU MAMÁ NO. Y le sigue un “que la tienes muy vista” o “¿has visto que pajarito tan bonito?”. Y la niña se vuelve a girar para buscarme.
Y mi cara es la de ¿¿PEERDOOONAAAAA??

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¿Cómo le dices a un niño ya tenga 15 meses o 10 que con su madre no? ¡Y se lo intentan llevar! ¡En contra de la voluntad de la niña! ¿Eso no se puede considerar secuestro? :S

Lo que a mí me hace sentir violenta es cómo intentan imponer sus propios deseos a los de un niño. Cómo la gente aprovecha que la criatura no se puede “defender” y le manipulan por un deseo egoísta. No, señores. A mi hija no. Así que cuando yo veo a Pichí que me tira los brazos esté con quien esté, lo siento mucho, la voy a coger. Estaría bueno. Igual que si estando conmigo se quiere ir con quien ella quiera (obviamente no un desconocido, claro) la dejaré que vaya. Porque es una personita que tiene el derecho de ir con quien quiera y ni tú ni yo se lo vamos a impedir.

¿Os ha pasado esto alguna vez? ¡¡Decidme que no soy la rara!!

LOS AMIGOS INFÉRTILES

A nuestro alrededor tenemos un par de amigos que son infértiles. Esto es como una mala lotería e, incluso, muchas veces, puede tocarnos a nosotros, sin darnos cuenta. Esto de la reproducción al final, es otra lotería y no podemos olvidar que para concebir tienen que alinearse las estrellas, los planetas y las galaxias. Ya ves tú, algo que parece tan fácil.

Alma de Mejor Amiga es infértil. Tiene un síndrome cromosómico desde el nacimiento que entre otras implicaciones tiene la de no tener la regla si no se la provocan las pastillas. Tiene mi misma edad, casi 30 años y acaba de empezar con su pareja. Ella sabe lo que le pasa y que le será muy difícil quedarse embarazada por eso ella siempre ha hablado de adoptar.

El mejor amigo de Alma de Papi también es infértil. Su situación es bien distinta. Lleva 10 años con su mujer y hace 6 intentaron ir a por el bebé, como todos, pensando que se quedarían sin mucho tardar. Tras el paso del tiempo y pruebas y más pruebas vieron que sus espermatozoides tenían cero movilidad y que tendrían que someterse a un tratamiento si querían tener hijos. Su decisión ha sido no tenerlos.

Me sorprendió mucho cuando nos dijeron que no querían pincharse ni pasarlo mal. Yo pensaba que eso de no querer pincharse era una tontería porque si te quedas embarazada te hacen más análisis de sangre que en toda tu vida, por no hablar del parto, la vía etc etc. No lo entendí.

Hasta que empecé a leer blogs. De hecho empecé por engancharme a uno de una chica que, precisamente, era infértil. Empecé a leer sobre FIVS, ICSIS, ovodonaciones, progesteronas, y pude ponerme más en su lugar. Entiendo ahora que les dé miedo vivir esa ansiedad que leo en muchas, esas punciones, esas betaesperas y esas decepciones cuando no se consiguen.

Y les admiro todavía más. Alma de Mejor Amiga es una persona de fácil trato, cariñosa y sencilla, feliz con las pequeñas cosas y una sonrisa siempre para todos. Si yo supiese que no puedo tener hijos sé que no sería así. Y eso me hace quererla más. No sé cómo será cuando empiece a plantearse la maternidad pero, desde luego, yo estaré ahí para ella.

Con el mejor amigo de Alma de Papi estamos sufriendo un bache. Bache que no entendería si no os leyese a muchas de vosotras. Están sensibles con nosotros, no vienen a nuestros cumples y alargan más que antes quedar con nosotros. Yo creo que él se siente mejor sólo llamando por teléfono a Alma de Papi y lo respeto. Necesitan su tiempo. Yo lo necesitaría.

Por eso quiero dar las gracias a todas las personas que compartís vuestro sufrimiento, que nos hacéis comprender mejor la infertilidad a los que hemos tenido más suerte. Deseo con todo mi corazón que pronto vuestros sueños se hagan realidad y ojalá nadie tuviese que pasar por eso.

Y vosotros, ¿conocéis a gente infértil? ¿Teníais la idea de que embarazarse era fácil?